
MABATI "MI MIRADA"
Por Mordejay Guahnich
Le Shaná Tová Tikatevu
Hemos dejado atrás uno de los periodos más afligidos y triste de nuestro calendario, inmersos en una penumbra. Pero la vida continúa y se abren las puertas de un nuevo periodo, dejando pasar la luz para que brille en su máximo esplendor, la luminaria interna de nuestra fe. Sin perder la esperanza de ver el mayor esplendor que espera el Pueblo Judío, la llegada del Melej Hamashiaj, momento que el Shalom (la Paz) reinará en el mundo, no habrá más guerra y el ser humano amará a los demás sin rencor ni odio, no habrá lugar para la violencia ni la venganza. Pero la llave para esta revelación de los cielos, la tenemos los Judíos con nuestra conducta, Teshuvá y cumplimiento de la Torá, con la Simjá (alegría) que lleva la acción.
Pero en esta ocasión, queridos lectores de Mabati, nos vamos a centrar en la luz que irradia nuestras próximas hojas del calendario Hebreo, desde el domingo que es Rosh Jodesh ELUL, principio del mes de Elul.
Durante este mes, comenzamos los preparativos para recibir el año nuevo judío (Rosh Hashaná), donde las muestras externas se manifiestan incluso a través de las felicitaciones del nuevo año. Al igual que se realiza esta preparación física y material, se lleva a cabo de forma espiritual.
En el judaísmo, el conocimientoa y la acción van unidas, para otorgar la verdadera existencia de este, el único pueblo milenario que perdura en la actualidad. Todo hombre judío mayor de 13 años, debe colocar dos tefilín (filacterias), uno en la cabeza como símbolo del conocimiento, el estudio y la tradición. El otro en el brazo cerca del corazón, para enseñarnos que es imprescindible la acción dentro de nuestra vida diaria, y cerca del corazón para llevar a cabo nuestras acciones con amor al Altísimo y a las demás personas.
¿Cual nos colocamos primero? el de la acción, el del brazo. Conocimiento puede tener cualquier persona, pero la acción es lo que procede para poder seguir avanzando, a través del cumplimiento positivo de las Mitzvot (preceptos) y reforzar con Simjá (alegría) nuestras Midot (cualidades).
En estos días previos al comienzo del año 5769 (2008-09), debemos de prepararnos en el conocimiento de las innumerables leyes de este mes hasta culminar en el día de Yom Kipur. 40 días para subir un peldaño en nuestro
judaísmo y reconducir nuestra conducta hacia los demás, estos conocimientos se brindan a nuestras manos a través de publicaciones como “Mem Guímel”, shiurim, grabaciones, libros y las puertas que nos abre internet.
No olvidemos que estas enseñanzas aprendidas, debemos de cotejarlas con nuestro Rabino y guía espiritual. Él nos indicará el camino correcto para la acción de los conocimientos adquiridos. A veces se puede leer o escuchar algo que se aleja de la realidad de la Torá, más bien nos pueden conducir y confundir hacia un extremismo o integrismo equivocado que desemboque en la intransigencia. Por el contrario, en el cumplimiento de los preceptos en la vida de este pueblo tan heterogéneo, como es el Hebreo, impera el amor, la tolerancia, la alegría, la unión, todo bajo la única Torá que existe y el amparo de Hashem (que es Uno y Único). Venimos de doce tribus, pero todas unidas sin hacer grupitos entre ellas, todas bajo el mando de Moshé Rabenu como guía espiritual.
En Melilla Baruj Hashem (Gracias al Altísimo), el Rabino de la Kehilá, Rab Yamín Bittán “Nero Yair”, nos adentra en Elul a través de sus charlas y disertaciones, y siempre predispuesto a resolver nuestras dudas. Que Hashem Bendiga a nuestro Rabino por la gran labor que lleva realizando en Melilla desde hace varias décadas, guiándonos por el camino de la Teshuvá a través de su conocimiento y acción, muchas veces con una labor Baseter (callada). El tiempo ha sido su mejor defensa, reconociendo que su Simjá y la forma positiva de ver el Judaísmo, ha dado como resultado una Kehilá Shomer Shabat y Shomer Mitzvot casi al completo, cada uno en su nivel. Pero todos para él, visto con el mismo prisma. Berajá, Hazlajá y que pronto le veamos de regreso en Melilla.
El libro Fe y Confianza, describe la vida y enseñanzas del Gadol “Jazón Ish” Z.L., en su prologo se puede leer “El hecho que reunía en su persona un conocimiento enciclopédico de todas las tareas de la Torá, junto a una personalidad imbuida de un profundo amor por cada Judío y una inmensa sensibilidad espiritual, lo convertía en la voz rectora del judaísmo”.
Como hemos podidos comprobar en las palabras anteriores, el conocimiento y la acción, vienen acompañadas del amor por los demás, sin importar el nivel de cumplimiento de la Torá que tenga, sin importar el nivel social o cultural.
Hashem nos brinda siempre su apoyo y una vez más nos da uno de sus mejores regalos, el mes de Elul, un mes donde tenemos que pensar retrospectivamente lo que ha acaecido desde Tishrí del año 5768 hasta nuestros días, pensar en los avances logrados y comprometernos en reafírmalos y seguir adelante con otros. Hakadosh Barujú nos ayuda a luchar contra el Yetzer Hará (mal instinto), siempre que pongamos voluntad para reconducir nuestras cualidades y abrir nuestros corazones a los demás con alegría y amor.
Aprovechemos este mes de Elul para avanzar en nuestra vida judía, con el conocimiento y el raciocinio, para llegar a la acción. De esta manera Hakadosh Barujú nos tenderá la mano para ayudarnos a seguir elevándonos espiritualmente. Subir pequeños peldaños, con el fin de llegar a Rosh Hashaná y que nuestro juicio celestial sea positivo, siendo inscritos en el libro de la vida y el día de Yom Kipur sellado este veredicto positivo. Amén
Pedir a Hashem que reciba nuestra Teshuvá y Plegarias haciéndonos dignos de ver la llegada del Melej Hamashiaj en nuestros días y reconstruido el Tercer Bet-Hamikdash. Amén.
Pero en esta ocasión, queridos lectores de Mabati, nos vamos a centrar en la luz que irradia nuestras próximas hojas del calendario Hebreo, desde el domingo que es Rosh Jodesh ELUL, principio del mes de Elul.
Durante este mes, comenzamos los preparativos para recibir el año nuevo judío (Rosh Hashaná), donde las muestras externas se manifiestan incluso a través de las felicitaciones del nuevo año. Al igual que se realiza esta preparación física y material, se lleva a cabo de forma espiritual.
En el judaísmo, el conocimientoa y la acción van unidas, para otorgar la verdadera existencia de este, el único pueblo milenario que perdura en la actualidad. Todo hombre judío mayor de 13 años, debe colocar dos tefilín (filacterias), uno en la cabeza como símbolo del conocimiento, el estudio y la tradición. El otro en el brazo cerca del corazón, para enseñarnos que es imprescindible la acción dentro de nuestra vida diaria, y cerca del corazón para llevar a cabo nuestras acciones con amor al Altísimo y a las demás personas.
¿Cual nos colocamos primero? el de la acción, el del brazo. Conocimiento puede tener cualquier persona, pero la acción es lo que procede para poder seguir avanzando, a través del cumplimiento positivo de las Mitzvot (preceptos) y reforzar con Simjá (alegría) nuestras Midot (cualidades).
En estos días previos al comienzo del año 5769 (2008-09), debemos de prepararnos en el conocimiento de las innumerables leyes de este mes hasta culminar en el día de Yom Kipur. 40 días para subir un peldaño en nuestro
judaísmo y reconducir nuestra conducta hacia los demás, estos conocimientos se brindan a nuestras manos a través de publicaciones como “Mem Guímel”, shiurim, grabaciones, libros y las puertas que nos abre internet.
No olvidemos que estas enseñanzas aprendidas, debemos de cotejarlas con nuestro Rabino y guía espiritual. Él nos indicará el camino correcto para la acción de los conocimientos adquiridos. A veces se puede leer o escuchar algo que se aleja de la realidad de la Torá, más bien nos pueden conducir y confundir hacia un extremismo o integrismo equivocado que desemboque en la intransigencia. Por el contrario, en el cumplimiento de los preceptos en la vida de este pueblo tan heterogéneo, como es el Hebreo, impera el amor, la tolerancia, la alegría, la unión, todo bajo la única Torá que existe y el amparo de Hashem (que es Uno y Único). Venimos de doce tribus, pero todas unidas sin hacer grupitos entre ellas, todas bajo el mando de Moshé Rabenu como guía espiritual.
En Melilla Baruj Hashem (Gracias al Altísimo), el Rabino de la Kehilá, Rab Yamín Bittán “Nero Yair”, nos adentra en Elul a través de sus charlas y disertaciones, y siempre predispuesto a resolver nuestras dudas. Que Hashem Bendiga a nuestro Rabino por la gran labor que lleva realizando en Melilla desde hace varias décadas, guiándonos por el camino de la Teshuvá a través de su conocimiento y acción, muchas veces con una labor Baseter (callada). El tiempo ha sido su mejor defensa, reconociendo que su Simjá y la forma positiva de ver el Judaísmo, ha dado como resultado una Kehilá Shomer Shabat y Shomer Mitzvot casi al completo, cada uno en su nivel. Pero todos para él, visto con el mismo prisma. Berajá, Hazlajá y que pronto le veamos de regreso en Melilla.
El libro Fe y Confianza, describe la vida y enseñanzas del Gadol “Jazón Ish” Z.L., en su prologo se puede leer “El hecho que reunía en su persona un conocimiento enciclopédico de todas las tareas de la Torá, junto a una personalidad imbuida de un profundo amor por cada Judío y una inmensa sensibilidad espiritual, lo convertía en la voz rectora del judaísmo”.
Como hemos podidos comprobar en las palabras anteriores, el conocimiento y la acción, vienen acompañadas del amor por los demás, sin importar el nivel de cumplimiento de la Torá que tenga, sin importar el nivel social o cultural.
Hashem nos brinda siempre su apoyo y una vez más nos da uno de sus mejores regalos, el mes de Elul, un mes donde tenemos que pensar retrospectivamente lo que ha acaecido desde Tishrí del año 5768 hasta nuestros días, pensar en los avances logrados y comprometernos en reafírmalos y seguir adelante con otros. Hakadosh Barujú nos ayuda a luchar contra el Yetzer Hará (mal instinto), siempre que pongamos voluntad para reconducir nuestras cualidades y abrir nuestros corazones a los demás con alegría y amor.
Aprovechemos este mes de Elul para avanzar en nuestra vida judía, con el conocimiento y el raciocinio, para llegar a la acción. De esta manera Hakadosh Barujú nos tenderá la mano para ayudarnos a seguir elevándonos espiritualmente. Subir pequeños peldaños, con el fin de llegar a Rosh Hashaná y que nuestro juicio celestial sea positivo, siendo inscritos en el libro de la vida y el día de Yom Kipur sellado este veredicto positivo. Amén
Pedir a Hashem que reciba nuestra Teshuvá y Plegarias haciéndonos dignos de ver la llegada del Melej Hamashiaj en nuestros días y reconstruido el Tercer Bet-Hamikdash. Amén.



