El Gaón de Vilna
Por Yosef David
Rabenu Eliyahu ben Shlomo Zalman, el Gaón de Vilna (1720-1797).
A los siete años de edad dio su primer discurso público y exhibió un intelecto completamente desarrollado.
A los Diez años había avanzado al punto donde no necesitó maestro para sus estudios.
El hijo del Gaón atestiguó que por cincuenta años su padre no durmió por más de dos horas en veinticuatro horas.
Su anchura del conocimiento era asombrosa. Él era capaz de indicar de memoria el número de épocas que cualquier sabio fue mencionado en cualquier libro particular del Talmud. Su conocimiento de las partes reveladas y ocultas del Torá era más allá de lo normal.
El Gaón consideraba al conocimiento "secular" un adjunto vital al estudio de Torá. Él estaba bien informado en casi todos los campos seculares.
Que su Zejut nos proteja por siempre.
Mem Guímel
Asociación Socio-Cultural MEM GUÍMELPor la difusión de la cultura hebrea-Sefardí desde Melilla (España)--------------------------------------------------------------------------------------------------
domingo, 15 de junio de 2008
Shavuot; La fiesta de las Semanas
SHAVUOT
Llegamos al final de un tiempo que ha sido "tenido en cuenta", de acuerdo a la tradición bíblica: el tiempo de la "Cuenta del Omer", periodo de siete semanas o 49 días contabilizados a partir de la segunda noche de Pesaj.
Es decir, hemos tendido un puente en el tiempo propiamente dicho, un puente compuesto con uno de los materiales mas conocido por nosotros, a saber: un día, una semana, hasta arribar al tiempo total antes establecido.
Sabemos, como personas, la dimensión de un día. Entendemos, como seres humanos, el correr de los mismos, haciéndose semanas. Y hasta allí nos pide llegar la tradición judía: no avanzar hacia meses, ni siquiera hacia los años, porque ellos presentan una realidad a veces distante, otras, distinta.
Así es que llegamos a esta nueva celebración contando -como dijimos- noche tras noche, los días y semanas del "Omer". Tiempo que nos acerca a un lugar, nos eleva hacia una montaña, nos invita a prestar oídos y poner nuestro corazón al servicio de un instante único, irrepetible y, por sobre todo, trascendente. Shavuot, la fiesta de este tiempo transcurrido de días/semanas, nos regala un presente de manos del Creador: Su Torá, por medio de Su Palabra, traducida como los Diez Mandamientos.
Shavuot
5768/2008Así es que llega el 6 de Siván, en el calendario hebreo. Cincuenta días no mas desde aquella noche egipcia que puso fin a siglos de oscuridad en la existencia del pueblo judío. El camino por el desierto tenia un propósito, por cierto. No seria el errar ni la perdición, el proyecto Divino. No. Eso dejémoslo a los historiadores que no pueden avanzar mas que sus propias geografías y confunden -cual extraviado en las arenas del mediodía- el designio de lo Divino frente al especular humano.
La salida del Egipto faraónico tenia una meta: "Envía a Mi pueblo" era el "grito de batalla" elevado por Moshé. Pero allí no concluía el clamor: el versículo posee otro final: "Veiaabduni", o sea "Para que Me sirvan a Mi", hablaba el Todopoderoso por boca de su enviado.
"Servir a D-s" significaba abandonar por siempre la esclavitud egipcia para ingresar a otra suerte de servicio: a D-s, el D-s de Abraham, Yitsjak e Yaacov... Tal como afirmaba el poeta y sabio judeoespañol, Rabí Yehuda HaLevi: "El esclavo de esclavos, es esclavo por la eternidad; solo el que sirve a D-s es el hombre verdaderamente libre".
La cima del Monte Sinai seria el punto de partida. La mas pequeña de las montañas, al decir de los sabios. El Todopoderoso no requiere de grandes alturas para presentarse ante el hombre.
"Y esta te será a ti por señal", había advertido entonces D-s a un incrédulo Moshé en los prolegómenos de su misión. "Al salir este pueblo de Egipto, Me servirán a Mi en esta montaña". Moshé, entonces, permanecía impávido ante lo inexplicable. No comprendía. Seguía absorto en su visión. Escuchaba mas no entendía. Todo lo veía, pero aun debería entender. Por entonces su gran pregunta era: "¿Por que la zarza -que ardía en fuego- no se terminaba de consumir?"
Estaba frente a ese arbusto pequeño, ardiendo en el fuego. Era el comienzo de su noble mandato. Liberar a Israel. Conducirlo hasta los pies de esa montaña. Abrevar a esa multitud de Palabras. Palabras de vida, orden moral, sentido ético. Palabras de la Torá. Cincuenta días después de salir de Egipto, se acercaba el tiempo de Matan Torá.
Así es como Shavuot, la Fiesta de las Semanas, privilegia con este su primer nombre, el sentido mismo del Tiempo, sentido primero y excluyente para el esclavo liberado. Sin tiempo propio, sin el dominio de mi propio tiempo, toda imagen de liberación es solo una realidad virtual.
Salir de Egipto debe ser parte de la realidad. En cada generación, en cada época, a cada instante, el hombre debe verse a si mismo como si el mismo estuviera saliendo de Mitsraim. Ejercicio físico, por un lado; dinámica espiritual, por el otro. Solo teniendo en cuenta al tiempo -dominio terrenal del hombre- es que se puede arribar a Shavuot= Torá, en nuestra ecuación.
"Y debes saber que no es verdaderamente libre sino aquel que se dedica al estudio de la Torá", aseveraban los maestros de la Tradición Oral, en el Tratado de Avot.
Así es que llega Shavuot. No privilegiando el paso del tiempo sino mi paso por el tiempo, que es sensiblemente diferente...
La tradición litúrgica, en el Ritual de Oraciones, nos sugiere un nombre mas para la festividad: "Zeman Matan Toratenu", es decir "Tiempo de Entrega de Nuestra Torá".
Vuelve aquí también nuestro vinculo inclaudicable con el Tiempo. Pero ya no solo con el nuestro: al tiempo terrenal, humano, se "le suma" otro, el Celestial, Divino
Ciertamente no serán coincidentes. Al decir del rey David en sus Salmos: "...Mil años son ante Ti como un día que ha pasado". Vaya si son diferentes de acuerdo a esta percepción! Un día de D-s equivale a mil nuestros, en el pensar del monarca! Y ese Tiempo Celestial se asocia a una Entrega: la Torá, Celestial también ella. La tradición judía ancestral acuño una frase: "Torá min haShamaim", que significa "la Torá proveniente de los Cielos", adjudicándole a la misma la autoría del Creador. Así lo revela el texto bíblico, al referirse a las Primeras Tablas de la Ley: "Y las Tablas, de Piedra eran, y la Escritura, Escritura Divina, grabada sobre las piedras". Material y Escritura Divinas.
Sin embargo, el nombre en la plegaria hace saber el destino: Matan = Entrega; Toratenu = de Nuestra Torá... Una vez descendida de los Cielos -darían a entender los sabios- pertenecería al reino de lo terrenal, habitaría entre los hombres para no regresar mas a su recinto de Santidad.
Shavuot es tiempo de Entrega de la Torá. En el mes de Siván, tercero del calendario. A cincuenta días de la liberación de Egipto. Servir a D-s significaría para esa nación de esclavos, escuchar -todos y cada uno de acuerdo a su potencia- lo primero, lo esencial, lo sublime: "Yo soy HaShem, Tu D-s, que te he liberado de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud".
Ante todo debo saber quien soy, de donde provengo. Y la Torá lo deja bien claro desde un principio. El segundo paso es saber donde me dirijo. La elocuencia del Sinai, allí en medio de la Entrega de la Torá, no tarda en pronunciarse: "No tendrás otros dioses delante de Mi..."
Haber dejado atrás la esclavitud, presupone el ejercicio de mi libertad física y, por sobre todo, espiritual, por eso es que mis pasos deben dirigirse hacia lo sublime, lo eterno. No hay posibilidad para la idolatría en el hombre libre, pareciera insinuar nuestra Torá. Y si hay lugar para la idolatría, entonces pensemos a que tipo de libertad hemos llegado y alcanzado.
Shavuot, la Fiesta de las Semanas, propone un saber: de donde vengo, y un conocer: hacia donde voy...
Es por ello que me habla de Matan = Entrega de la Torá. No se menciona la recepción. No escuchamos en las fuentes aquello de un "Tiempo de Recibir Nuestra Torá". ¿Por que? nos preguntamos. Nuestros maestros -de bendita memoria-lo respondieron: la Sagrada Torá fue entregada una sola vez, no más. Recibirla se la puede y se la debe recibir todos los días, todos los tiempos...
Esta idea, un principio de la cosmovisión rabínica referente a la Torá, su estudio y su elevación como cosa individual y colectiva, responde en parte a la pregunta de Moshé, en el mismísimo Monte Sinai, que aun permanece formulada: "¿Por que es que no se consume el arbusto?" El fuego que arde sin consumirse es como el alma de cada hombre. Cuando ese hombre intenta alcanzar la dignidad, la gloria, la majestuosidad que le fue conferida desde que fue creado por el Creador, entonces se aviva el fuego, perdura mas allá de los limites establecidos, y es entonces, cuando libre, se aproxima a escuchar la Palabra del Creador. Es entonces, cuando libre, que transita por los caminos de la Creación.
Caminos que el rey Salomón en sus Proverbios definía, cuando de Torá hablaba: "Sus caminos, son caminos agradables; y todas sus sendas conducen a la paz..."
Shavuot, Semanas, Matan Torá es la parada en el camino de lo moral y de la vida. Para saber "de donde provienes y hacia donde te diriges". Ni más ni menos.
Nombres por los que es conocida la festividad:
· Jag HaShavuot (Fiesta de las semanas): Recibe este nombre pues se celebra al finalizar las siete semanas de Sefirat HaOmer, cuya cuenta habíamos comenzado a partir de la segunda noche de Pésaj.
· Zemán Matán Toratenu (Época de la entrega de nuestra Torá): En el sexto día del mes de Siván del año 2448, Di-s nos dio la Torá en el Monte Sinai.
· Jag HaKatsir (Fiesta de la cosecha): En la tierra de Israel, ésta era la época de la recolección, especialmente del trigo. Las primeras ofrendas de la nueva cosecha se hacían bajo la forma de dos panes de trigo (Sheté HaLéjem).
· Jag HaBikurim (Fiesta de las Primicias): La festividad de Shavuot, marcaba el principio de la época para ofrendar los "primeros frutos" (Bikurim).
· Atzeret (Conclusión): En fuentes rabínicas, Shavuot se menciona como "Conclusión", los Sabios la consideraron ligada a la Festividad de Pésaj, es decir, que Shavuot es la finalización, desde el punto de vista histórico, de nuestra "Fiesta de la Libertad".
Es decir, hemos tendido un puente en el tiempo propiamente dicho, un puente compuesto con uno de los materiales mas conocido por nosotros, a saber: un día, una semana, hasta arribar al tiempo total antes establecido.
Sabemos, como personas, la dimensión de un día. Entendemos, como seres humanos, el correr de los mismos, haciéndose semanas. Y hasta allí nos pide llegar la tradición judía: no avanzar hacia meses, ni siquiera hacia los años, porque ellos presentan una realidad a veces distante, otras, distinta.
Así es que llegamos a esta nueva celebración contando -como dijimos- noche tras noche, los días y semanas del "Omer". Tiempo que nos acerca a un lugar, nos eleva hacia una montaña, nos invita a prestar oídos y poner nuestro corazón al servicio de un instante único, irrepetible y, por sobre todo, trascendente. Shavuot, la fiesta de este tiempo transcurrido de días/semanas, nos regala un presente de manos del Creador: Su Torá, por medio de Su Palabra, traducida como los Diez Mandamientos.
Shavuot
5768/2008Así es que llega el 6 de Siván, en el calendario hebreo. Cincuenta días no mas desde aquella noche egipcia que puso fin a siglos de oscuridad en la existencia del pueblo judío. El camino por el desierto tenia un propósito, por cierto. No seria el errar ni la perdición, el proyecto Divino. No. Eso dejémoslo a los historiadores que no pueden avanzar mas que sus propias geografías y confunden -cual extraviado en las arenas del mediodía- el designio de lo Divino frente al especular humano.
La salida del Egipto faraónico tenia una meta: "Envía a Mi pueblo" era el "grito de batalla" elevado por Moshé. Pero allí no concluía el clamor: el versículo posee otro final: "Veiaabduni", o sea "Para que Me sirvan a Mi", hablaba el Todopoderoso por boca de su enviado.
"Servir a D-s" significaba abandonar por siempre la esclavitud egipcia para ingresar a otra suerte de servicio: a D-s, el D-s de Abraham, Yitsjak e Yaacov... Tal como afirmaba el poeta y sabio judeoespañol, Rabí Yehuda HaLevi: "El esclavo de esclavos, es esclavo por la eternidad; solo el que sirve a D-s es el hombre verdaderamente libre".
La cima del Monte Sinai seria el punto de partida. La mas pequeña de las montañas, al decir de los sabios. El Todopoderoso no requiere de grandes alturas para presentarse ante el hombre.
"Y esta te será a ti por señal", había advertido entonces D-s a un incrédulo Moshé en los prolegómenos de su misión. "Al salir este pueblo de Egipto, Me servirán a Mi en esta montaña". Moshé, entonces, permanecía impávido ante lo inexplicable. No comprendía. Seguía absorto en su visión. Escuchaba mas no entendía. Todo lo veía, pero aun debería entender. Por entonces su gran pregunta era: "¿Por que la zarza -que ardía en fuego- no se terminaba de consumir?"
Estaba frente a ese arbusto pequeño, ardiendo en el fuego. Era el comienzo de su noble mandato. Liberar a Israel. Conducirlo hasta los pies de esa montaña. Abrevar a esa multitud de Palabras. Palabras de vida, orden moral, sentido ético. Palabras de la Torá. Cincuenta días después de salir de Egipto, se acercaba el tiempo de Matan Torá.
Así es como Shavuot, la Fiesta de las Semanas, privilegia con este su primer nombre, el sentido mismo del Tiempo, sentido primero y excluyente para el esclavo liberado. Sin tiempo propio, sin el dominio de mi propio tiempo, toda imagen de liberación es solo una realidad virtual.
Salir de Egipto debe ser parte de la realidad. En cada generación, en cada época, a cada instante, el hombre debe verse a si mismo como si el mismo estuviera saliendo de Mitsraim. Ejercicio físico, por un lado; dinámica espiritual, por el otro. Solo teniendo en cuenta al tiempo -dominio terrenal del hombre- es que se puede arribar a Shavuot= Torá, en nuestra ecuación.
"Y debes saber que no es verdaderamente libre sino aquel que se dedica al estudio de la Torá", aseveraban los maestros de la Tradición Oral, en el Tratado de Avot.
Así es que llega Shavuot. No privilegiando el paso del tiempo sino mi paso por el tiempo, que es sensiblemente diferente...
La tradición litúrgica, en el Ritual de Oraciones, nos sugiere un nombre mas para la festividad: "Zeman Matan Toratenu", es decir "Tiempo de Entrega de Nuestra Torá".
Vuelve aquí también nuestro vinculo inclaudicable con el Tiempo. Pero ya no solo con el nuestro: al tiempo terrenal, humano, se "le suma" otro, el Celestial, Divino
Ciertamente no serán coincidentes. Al decir del rey David en sus Salmos: "...Mil años son ante Ti como un día que ha pasado". Vaya si son diferentes de acuerdo a esta percepción! Un día de D-s equivale a mil nuestros, en el pensar del monarca! Y ese Tiempo Celestial se asocia a una Entrega: la Torá, Celestial también ella. La tradición judía ancestral acuño una frase: "Torá min haShamaim", que significa "la Torá proveniente de los Cielos", adjudicándole a la misma la autoría del Creador. Así lo revela el texto bíblico, al referirse a las Primeras Tablas de la Ley: "Y las Tablas, de Piedra eran, y la Escritura, Escritura Divina, grabada sobre las piedras". Material y Escritura Divinas.
Sin embargo, el nombre en la plegaria hace saber el destino: Matan = Entrega; Toratenu = de Nuestra Torá... Una vez descendida de los Cielos -darían a entender los sabios- pertenecería al reino de lo terrenal, habitaría entre los hombres para no regresar mas a su recinto de Santidad.
Shavuot es tiempo de Entrega de la Torá. En el mes de Siván, tercero del calendario. A cincuenta días de la liberación de Egipto. Servir a D-s significaría para esa nación de esclavos, escuchar -todos y cada uno de acuerdo a su potencia- lo primero, lo esencial, lo sublime: "Yo soy HaShem, Tu D-s, que te he liberado de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud".
Ante todo debo saber quien soy, de donde provengo. Y la Torá lo deja bien claro desde un principio. El segundo paso es saber donde me dirijo. La elocuencia del Sinai, allí en medio de la Entrega de la Torá, no tarda en pronunciarse: "No tendrás otros dioses delante de Mi..."
Haber dejado atrás la esclavitud, presupone el ejercicio de mi libertad física y, por sobre todo, espiritual, por eso es que mis pasos deben dirigirse hacia lo sublime, lo eterno. No hay posibilidad para la idolatría en el hombre libre, pareciera insinuar nuestra Torá. Y si hay lugar para la idolatría, entonces pensemos a que tipo de libertad hemos llegado y alcanzado.
Shavuot, la Fiesta de las Semanas, propone un saber: de donde vengo, y un conocer: hacia donde voy...
Es por ello que me habla de Matan = Entrega de la Torá. No se menciona la recepción. No escuchamos en las fuentes aquello de un "Tiempo de Recibir Nuestra Torá". ¿Por que? nos preguntamos. Nuestros maestros -de bendita memoria-lo respondieron: la Sagrada Torá fue entregada una sola vez, no más. Recibirla se la puede y se la debe recibir todos los días, todos los tiempos...
Esta idea, un principio de la cosmovisión rabínica referente a la Torá, su estudio y su elevación como cosa individual y colectiva, responde en parte a la pregunta de Moshé, en el mismísimo Monte Sinai, que aun permanece formulada: "¿Por que es que no se consume el arbusto?" El fuego que arde sin consumirse es como el alma de cada hombre. Cuando ese hombre intenta alcanzar la dignidad, la gloria, la majestuosidad que le fue conferida desde que fue creado por el Creador, entonces se aviva el fuego, perdura mas allá de los limites establecidos, y es entonces, cuando libre, se aproxima a escuchar la Palabra del Creador. Es entonces, cuando libre, que transita por los caminos de la Creación.
Caminos que el rey Salomón en sus Proverbios definía, cuando de Torá hablaba: "Sus caminos, son caminos agradables; y todas sus sendas conducen a la paz..."
Shavuot, Semanas, Matan Torá es la parada en el camino de lo moral y de la vida. Para saber "de donde provienes y hacia donde te diriges". Ni más ni menos.
Nombres por los que es conocida la festividad:
· Jag HaShavuot (Fiesta de las semanas): Recibe este nombre pues se celebra al finalizar las siete semanas de Sefirat HaOmer, cuya cuenta habíamos comenzado a partir de la segunda noche de Pésaj.
· Zemán Matán Toratenu (Época de la entrega de nuestra Torá): En el sexto día del mes de Siván del año 2448, Di-s nos dio la Torá en el Monte Sinai.
· Jag HaKatsir (Fiesta de la cosecha): En la tierra de Israel, ésta era la época de la recolección, especialmente del trigo. Las primeras ofrendas de la nueva cosecha se hacían bajo la forma de dos panes de trigo (Sheté HaLéjem).
· Jag HaBikurim (Fiesta de las Primicias): La festividad de Shavuot, marcaba el principio de la época para ofrendar los "primeros frutos" (Bikurim).
· Atzeret (Conclusión): En fuentes rabínicas, Shavuot se menciona como "Conclusión", los Sabios la consideraron ligada a la Festividad de Pésaj, es decir, que Shavuot es la finalización, desde el punto de vista histórico, de nuestra "Fiesta de la Libertad".
jueves, 15 de mayo de 2008
Los preceptos entre el hombre y su prójimo (II)

Los preceptos entre el hombre y su prójimo (II)
Extraido de: http://www.masuah.org
» La actitud ante el prisionero y el enemigo
(Mishlei 24, 17) "No te alegres por la caída de tu enemigo ni se goce tu corazón cuando se hunda".
Estas instrucciones constituyen la antítesis total de la naturaleza humana, que se regocija ante la derrota del enemigo. ¿Por qué se nos exige, precisamente en tiempos de guerra, frenar nuestros instintos y sentimientos? La razón es simple: "a imagen de Hashem los creó" a todos los seres humanos, enemigos y amigos, y una persona no debe alegrarse por el mal que se abate sobre su prójimo, que también ha sido creado a semejanza de Hashem.
Más aún: una actitud hostil ante el enemigo y el prisionero reforzará el odio y suscitará guerras. ¿Cómo sobreponerse al odio al enemigo? Podemos saberlo por la leyenda que relata que cuando los Hijos de Israel cruzaron el Mar Rojo, los ángeles divinos quisieron entonar cánticos a Hashem que había salvado a su pueblo y ahogado a los enemigos egipcios. Hashem dijo entonces a los ángeles: También los egipcios, enemigos de Israel, son producto de mis manos, ¿y quieren cantar cuando se hunden en el mar? (Sanhedrín 39, 2).
» La beneficencia
"Estas son las cosas cuyos frutos consume una persona en este mundo y que lo mantienen en el mundo por venir:
- El respeto al padre y a la madre,
- Las buenas acciones,
- La asistencia a la sinagoga para shjarit y arvit,
- La hospitalidad,
- Las visitas a los enfermos,
- La contribución para la dote de una novia,
- Sepultar a un muerto,
- La lectura de las plegarias,
- La instauración de la paz entre un hombre y su prójimo y entre el marido y la esposa;
El estudio de la Torá vale más que todas ellas" (las bendiciones matutinas del Sidur).
En este breve fragmento se mencionan varios preceptos entre el hombre y su prójimo: las buenas acciones, sobre las que se dice que "el mundo se sostiene sobre tres pilares: la Torá, el culto y las buenas acciones" (Avot 1, 2). No se trata de un precepto específicamente definido, sino de ayudar al prójimo desinteresadamente.
La beneficencia constituye una expresión manifiesta, si bien reducida, de la beneficencia, pues significa brindar ayuda material al necesitado. Nuestros sabios la elogiaron diciendo que "la beneficencia equivale a todos los preceptos" (Baba Batra 9, 1), y en Mishlei 10, 2 dice: "la beneficencia salvará de la muerte". La beneficencia como concepción de mundo es un "invento" del judaísmo, difundido en las culturas occidentales.
Los jasidim relatan: Cierta vez, Rabí Abraham de Trest preguntó a uno de sus discípulos, que era inmensamente rico y sumamente avaro, por qué no donaba dinero para beneficencia, y éste le contestó: Lo haría, pero estoy buscando al pobre que merezca recibirlo. El Rabí replicó: Hashem no ha buscado al hombre merecedor para darle riquezas, ¿y tú buscas al pobre digno de recibir algo?
Existen varias halajot para dar cumplimiento al precepto de la beneficencia, la primera de ellas es Matán Beséter (dar en secreto), destinada a que quien la recibe no sepa quién es el donante y que éste no pueda vanagloriarse de sus acciones.
Quien da en secreto es un verdadero benefactor que cumple con el precepto de "no avergonzar al prójimo en público" y debe donar con alegría y de todo corazón; no se hace beneficencia forzada y con el corazón contrito. "Shamai decía: Recibe a todos de buenas maneras.
¿Cómo hacerlo? Si alguien obsequia a su prójimo los mejores bienes del mundo con rostro airado, es como si no le hubiera dado nada; pero si alguien recibe a su prójimo con expresión radiante aunque no le hubiera obsequiado nada, es como si le ofreciera los mejores dones del mundo" (Avot de Rabí Natán).
Quien hace beneficencia, debe donar de acuerdo con sus posibilidades y con las necesidades del necesitado sin demorar la entrega, pues en Mishlei 3, 28 dice: "No digas a tu prójimo (según Rashi, al pobre): Vete y vuelve, manaña". Es decir, quien hace beneficencia debe dar al necesitado sin dilaciones ni vacilaciones, para cubrir sus carencias.
(Mishlei 24, 17) "No te alegres por la caída de tu enemigo ni se goce tu corazón cuando se hunda".
Estas instrucciones constituyen la antítesis total de la naturaleza humana, que se regocija ante la derrota del enemigo. ¿Por qué se nos exige, precisamente en tiempos de guerra, frenar nuestros instintos y sentimientos? La razón es simple: "a imagen de Hashem los creó" a todos los seres humanos, enemigos y amigos, y una persona no debe alegrarse por el mal que se abate sobre su prójimo, que también ha sido creado a semejanza de Hashem.
Más aún: una actitud hostil ante el enemigo y el prisionero reforzará el odio y suscitará guerras. ¿Cómo sobreponerse al odio al enemigo? Podemos saberlo por la leyenda que relata que cuando los Hijos de Israel cruzaron el Mar Rojo, los ángeles divinos quisieron entonar cánticos a Hashem que había salvado a su pueblo y ahogado a los enemigos egipcios. Hashem dijo entonces a los ángeles: También los egipcios, enemigos de Israel, son producto de mis manos, ¿y quieren cantar cuando se hunden en el mar? (Sanhedrín 39, 2).
» La beneficencia
"Estas son las cosas cuyos frutos consume una persona en este mundo y que lo mantienen en el mundo por venir:
- El respeto al padre y a la madre,
- Las buenas acciones,
- La asistencia a la sinagoga para shjarit y arvit,
- La hospitalidad,
- Las visitas a los enfermos,
- La contribución para la dote de una novia,
- Sepultar a un muerto,
- La lectura de las plegarias,
- La instauración de la paz entre un hombre y su prójimo y entre el marido y la esposa;
El estudio de la Torá vale más que todas ellas" (las bendiciones matutinas del Sidur).
En este breve fragmento se mencionan varios preceptos entre el hombre y su prójimo: las buenas acciones, sobre las que se dice que "el mundo se sostiene sobre tres pilares: la Torá, el culto y las buenas acciones" (Avot 1, 2). No se trata de un precepto específicamente definido, sino de ayudar al prójimo desinteresadamente.
La beneficencia constituye una expresión manifiesta, si bien reducida, de la beneficencia, pues significa brindar ayuda material al necesitado. Nuestros sabios la elogiaron diciendo que "la beneficencia equivale a todos los preceptos" (Baba Batra 9, 1), y en Mishlei 10, 2 dice: "la beneficencia salvará de la muerte". La beneficencia como concepción de mundo es un "invento" del judaísmo, difundido en las culturas occidentales.
Los jasidim relatan: Cierta vez, Rabí Abraham de Trest preguntó a uno de sus discípulos, que era inmensamente rico y sumamente avaro, por qué no donaba dinero para beneficencia, y éste le contestó: Lo haría, pero estoy buscando al pobre que merezca recibirlo. El Rabí replicó: Hashem no ha buscado al hombre merecedor para darle riquezas, ¿y tú buscas al pobre digno de recibir algo?
Existen varias halajot para dar cumplimiento al precepto de la beneficencia, la primera de ellas es Matán Beséter (dar en secreto), destinada a que quien la recibe no sepa quién es el donante y que éste no pueda vanagloriarse de sus acciones.
Quien da en secreto es un verdadero benefactor que cumple con el precepto de "no avergonzar al prójimo en público" y debe donar con alegría y de todo corazón; no se hace beneficencia forzada y con el corazón contrito. "Shamai decía: Recibe a todos de buenas maneras.
¿Cómo hacerlo? Si alguien obsequia a su prójimo los mejores bienes del mundo con rostro airado, es como si no le hubiera dado nada; pero si alguien recibe a su prójimo con expresión radiante aunque no le hubiera obsequiado nada, es como si le ofreciera los mejores dones del mundo" (Avot de Rabí Natán).
Quien hace beneficencia, debe donar de acuerdo con sus posibilidades y con las necesidades del necesitado sin demorar la entrega, pues en Mishlei 3, 28 dice: "No digas a tu prójimo (según Rashi, al pobre): Vete y vuelve, manaña". Es decir, quien hace beneficencia debe dar al necesitado sin dilaciones ni vacilaciones, para cubrir sus carencias.
MABATI (Mi Mirada) "Por Mordejay Guahnich"

יום העצמאבאות5768
YOM HAATSMAUT 2008
Este año ha sido especial se ha conmemorado el 60 aniversario de la creación del Estado de Israel.
Sr. Merche TruzmanLos actos han sido muy variados tanto en Israel como en el resto del planeta tierra.
Entre estos, destacar el partido de baloncesto que tuvo lugar en Toledo, entre los equipos veteranos del Real Madrid y el Maccabi Tel-Aviv. El encuentro lo organizó la Casa Sefarad-Israel.
En Melilla la sección Femenina del Karen Hayesod, organizo una hermosa velada en el Casino Español.
Este año ha colaborado el Liceo Safari de Melilla en la celebración del evento.
Comenzaba el programa con un Arvit cantado por los alumnos mayores del liceo. La coordinación y preparación corrió a cargo del Moré D. Saadia Aserraf (nuestro querido Sidoni).
La Presidenta del Karen Hayesod Dª. Merche Truzman, iniciaba el turno alocuciones. Emocionantes palabras, dignas para una fecha tan señalada. 60 años desde que el pueblo más antiguo, vive en la tierra anhelada, Eretz Israel.
A continuación el rabino de la Comunidad, Rab Yamín Bitán “Neró Yair”, felicitaba a las mujeres del Karen Hayesod, por la gran labor que llevan años desempeñando en Melilla.
Destacar el número asistentes, superando lo habitual en este tipo de encuentros.
Para finalizar ofrecieron un ágape de comida típica sefardí. Animada la velada por un agradable ambiente.
Felicitaros por vuestra labor y animaros a que continuéis en esta línea.
Este año seamos dignos de ver la llegada del Melej Hamashiaj y la reconstrucción del Tercer Bet-Hamikdash en Jerusalem. Amén
lunes, 12 de mayo de 2008
In Memoriam IRENA SENDLER

La Asociación Cultural “Mem Guimel” de Melilla España)
Quiere unirse a las muestras de condolencia por la muerte de esta gran heroina para el pueblo Judío. Te damos las gracias IRENA SENDLER (La madre de los niños del Holocausto)
Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, trabajando como encargada de los comedores.
Quiere unirse a las muestras de condolencia por la muerte de esta gran heroina para el pueblo Judío. Te damos las gracias IRENA SENDLER (La madre de los niños del Holocausto)
IRENE SENDLER
Ha fallecido a la edad de 98 años
El 7 de Iyar de 5768
12 de marzo de 2008.
Ha fallecido a la edad de 98 años
El 7 de Iyar de 5768
12 de marzo de 2008.
Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, trabajando como encargada de los comedores.
En 1942 los nazis crearon un ghetto en Varsovia. Irena, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos.
Consiguió identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Los alemanes invasores tenían miedo de una posible epidemia de tifus, permitían que los polacos controlaran el recinto.
Comenzó a sacar a niños judíos, en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo lo que estaba a su alcance para esconderlos y sacarlos de allí: cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercaderías, sacos de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape. Salvo en total 2.500 NIÑOS Y NIÑAS JUDIOS/AS.
Consiguió identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Los alemanes invasores tenían miedo de una posible epidemia de tifus, permitían que los polacos controlaran el recinto.
Comenzó a sacar a niños judíos, en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo lo que estaba a su alcance para esconderlos y sacarlos de allí: cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercaderías, sacos de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape. Salvo en total 2.500 NIÑOS Y NIÑAS JUDIOS/AS.
El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. Le rompieron los pies y las piernas, además de imponerle innumerables torturas. Sin embargo nadie pudo romper su voluntad.
Así que fue sentenciada a muerte. Una sentencia que nunca se cumplió, porque camino del lugar de la ejecución, el soldado que la llevaba (sobornado por la resistencia), la dejó escapar.
Oficialmente figuraba en las listas de los ejecutados, así que a partir de entonces, Irena continuó trabajando, pero con una identidad falsa.
Así que fue sentenciada a muerte. Una sentencia que nunca se cumplió, porque camino del lugar de la ejecución, el soldado que la llevaba (sobornado por la resistencia), la dejó escapar.
Oficialmente figuraba en las listas de los ejecutados, así que a partir de entonces, Irena continuó trabajando, pero con una identidad falsa.
Con su ayuda, elaboró cientos de documentos falsos con firmas falsificadas dándole identidades temporarias a los niños judíos.
Guardo la historia de cada niño en fracos y los enterro bajo un mazano de casa de su amiga, hasta el final de la guerra.
Guardo la historia de cada niño en fracos y los enterro bajo un mazano de casa de su amiga, hasta el final de la guerra.
Al finalizar la guerra entregó a estos niños a familiares cercanos.
Irena Sendler llevaba años encadenada a una silla de ruedas, debido a las lesiones que arrastra tras las torturas sufridas por la Gestapo. No se considera una heroína.
Nunca se adjudicó crédito alguno por sus acciones. Siempre que se le preguntaba sobre el tema, Irena dice: "Podría haber hecho más, y este lamento me seguirá hasta el día en que yo muera."
En 1965 la organización Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de Justa entre las Naciones y se la nombró ciudadana honoraria de Israel.
En noviembre de 2003 el presidente de la República, Aleksander Kwasniewski, le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca. Irena fue acompañada por sus familiares y por Elzbieta Ficowska, una de las niñas salvadas, "la niña de la cuchara de plata".
No se plantan semillas de comida. Se plantan semillas de bondades.
Traten de hacer un círculo de bondades, éstas los rodearán y los harán crecer más y más”.
Irena Sendler
Nunca se adjudicó crédito alguno por sus acciones. Siempre que se le preguntaba sobre el tema, Irena dice: "Podría haber hecho más, y este lamento me seguirá hasta el día en que yo muera."
En 1965 la organización Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de Justa entre las Naciones y se la nombró ciudadana honoraria de Israel.
En noviembre de 2003 el presidente de la República, Aleksander Kwasniewski, le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca. Irena fue acompañada por sus familiares y por Elzbieta Ficowska, una de las niñas salvadas, "la niña de la cuchara de plata".
No se plantan semillas de comida. Se plantan semillas de bondades.
Traten de hacer un círculo de bondades, éstas los rodearán y los harán crecer más y más”.
Irena Sendler
viernes, 9 de mayo de 2008
Ama al Prójimo Como a ti Mismo
» El amor a los seres humanos"Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Vaikrá 19:18).
Rabí Akiva dijo: "Esta es una gran norma de la Torá". El amor a los seres humanos no reviste un aspecto meramente emocional, sino que implica una acción: la ayuda al prójimo, el apoyo al necesitado, la contribución para los necesitados, las actividades voluntarias en bien de la sociedad; todo ello requiere una inversión de tiempo, dinero y esfuerzo. Hashem dijo a los Hijos de Israel: "Hijos, ¿qué les pido? Sólo que se amen y respeten mutuamente" (Tana de Rabí Eliahu Rabá 26).
» ¿En qué consiste dicho respeto?
Rabí Eliezer dijo: "Que el honor de tu prójimo te sea tan importante como el tuyo propio" (Avot 2, 15). En otro sitio dice: "¿Quién es respetable? El que respeta a otras personas" (Avot 4, 1). Para ser respetado hay que respetar, y la acción de respetar honra a quien la pone en práctica.
» ¿Qué es, entonces, el "respeto"?
Podemos definirlo como la valoración, los buenos modales, el comportamiento correcto y tolerante con las posturas del prójimo.
La acción de respetar tiene muchas facetas. Quien acude a una sinagoga sin kipá, no está respetando un lugar sagrado. Lo mismo ocurre con quien no respeta las costumbres de otras comunidades, no manifiesta tolerancia ante las opiniones del prójimo (judío o no judío) o desprecia a un ser humano por su origen o por el color de su piel. Nuestros sabios eran conscientes de esta realidad, y por eso determinaron que se debe ser cuidadoso inclusive con el honor de los delincuentes y no burlarse de ellos. Un criminal que ya ha cumplido su condena merece el mismo respeto que todo ser humano. "Cuando los contendientes se presenten ante ti, verlos como culpables, y cuando se marchen verlos como inocentes, pues ya han recibido su sentencia" (Avot 1, 8).
» La actitud ante el Goi (no judío)
"El Estado de Israel asegurará una absoluta igualdad de derechos sociales y políticos a todos sus habitantes, sin distinción de religión, raza o sexo; garantizará la libertad de culto, conciencia, idioma, educación y cultura" (de la Declaración de la Independencia).
Mucho es lo que podemos aprender sobre la actitud de nuestros sabios ante los no judíos a partir de la historia de Shimon Ben Shetaj, que comerciaba en lino. Sus discípulos le dijeron: Rabí, deje eso, le traeremos un asno y no se fatigará tanto. Fueron a comprarle un asno de un árabe. Cuando Rabí Shimon Ben Shetaj lo recibió, vio que de su cuello pendía una piedra preciosa y preguntó a sus discípulos: ¿El árabe que se los vendió sabe que olvidó esta joya? Le respondieron que no, y les dijo: Vayan a devolver la piedra a su dueño árabe. Los discípulos le dijeron: Rabí, no se trata de un hurto, en este caso se trata de un extravío (del árabe) y no es necesario devolverla. Les dijo: Pensarán que soy codicioso y ladrón.
Este breve relato nos enseña un aspecto importante para comprender la actitud hacia el no judío.
La conducta de Rabí Shimon Ben Shetaj demuestra que quien no es judío merece un trato justo y correcto, y el significado del relato es actual en nuestros días. Solemos analizar la condición de un pueblo o estado de acuerdo con su actitud hacia los judíos que viven en él; es obvio que también nosotros, en el Estado de Israel, el estado judío, somos examinados de acuerdo con nuestra actitud hacia las minorías no judías que viven con nosotros. Es difícil exigir una buena conducta del prójimo si nosotros mismos no nos comportamos de la misma manera. De este relato podemos aprender que todas las naciones tienen un origen común y que quienes no son judíos también han sido creados a imagen de Hashem. Para que la gente aprenda a comportarse como corresponde, los maestros deben mostrar a sus alumnos cómo hacerlo.
» La actitud ante el Guer (Converso)
Guer es un no judío que adopta la religión judía. En la historia y las fuentes del judaísmo se observan dos actitudes ante él. Por una parte, nuestros sabios dijeron: "Los guerim son bien queridos, pues en todas partes las Escrituras los consideran miembros de Israel" (Bamidbar Rabá 8); y por la otra: "Un guer que se ha convertido se parece a un pequeño recién nacido" (Yevamot 22, 1). También podemos leer que "quien acerca a un extranjero y lo convierte al judaísmo es como si lo hubiera creado", y "Los guerim son fastidiosos para Israel como la tina" (Yevamot 47, 2). ¿Cómo debemos comportarnos, entonces, con los guerim: como miembros de Israel o como la tina? El midrash nos ofrece la respuesta: "Hashem no rechaza a ninguna criatura y acepta a todas. Los portales se abren a toda hora y quien quiera entrar, que entre" (Pesikta 25). Se dice que "Hashem exilió a los judíos entre todas las naciones para que se les incorporaran guerim". Cuando un no judío quiere integrarse al judaísmo debemos brindarle amor, mostrarle las dificultades y ayudarlo a incorporarse a nosotros. La Torá nos ordena "amarás al guer" (Devarim 10:19) y por eso no debemos recordar a quien se integra al judaísmo que en el pasado no era judío. Cabe recordar que el judaísmo no es una religión misionera que trata de difundir su fe, pero no obstante recibe con los brazos abiertos a quienes acuden a ella.
» ¿Se puede amar a un Guer?
Ciertamente sí, si recordamos los largos años en que fuimos extranjeros en Egipto
viernes, 2 de mayo de 2008
MABATI (Mi Mirada) "Por Mordejay Guahnich"

Futbolistas con kipá
El Club Deportivo “Liceo Sefardí, es un equipo compuesto por jugadores Judíos de la Kehilá de Melilla. Participan en la liga de fútbol-sala, en la categoría Benjamín. En equitación tienen la Kipá como una prenda más.
El Club Deportivo “Liceo Sefardí, es un equipo compuesto por jugadores Judíos de la Kehilá de Melilla. Participan en la liga de fútbol-sala, en la categoría Benjamín. En equitación tienen la Kipá como una prenda más.
El Club Deportivo Liceo Sefardí, nace con el proyecto de crear un equipo de fútbol-sala de niños de nuestra Kehilá, integrados por jugadores Judíos estén o no cursando estudios en el Colegio Liceo Sefardí. El promotor de la idea, mister, entrenador, vamos todo en uno, es el Sr. Aarón Cohén, que aporta de su tiempo de forma altruista a esta labor comunitaria.
Debutaron en la temporada 2006-2007, en la categoría Benjamín. Aunque la mayoría ya jugaban en la categoría pre-benjamín con el colegio Hispano-Israelita.
Este equipo esta integrado por niños de edades comprendidas de 8 a 10 años, pero como todo equipo que se precie, tiene ya su cantera a partir de 6 años. Esta savia nueva de jugadores participa en los entrenamientos, dos veces por semana. A los encuentros asisten como aficionados, aprendiendo las estrellas del equipo titular.
Ver al C.D. “Liceo Sefardí” en el terreno de juego es un privilegio, pases, regatees, tiros a puerta, todo un verdadero espectáculo con disciplina deportiva y entendimiento entre los jugadores. El portero deleita con el control del esférico al ser lanzado por el equipo contrario. En cada partido se ha visto la progresión y perfección en la técnica y forma física de los jugadores. Aunque en el último partido las Matzot pesaban un poquito.
A pesar de contar con escaso presupuesto, en esta segunda temporada que acaba de finalizar, han conseguido un merecido 4º puesto en la clasificación final. Ante rivales con trayectoria de muchos años y presupuestos muchos más elevados. Bizrat hashem la próxima temporada, serán los campeones de la liga.
No podemos olvidar a los aficionados/as, que acuden para animar a los jugadores. Cada gol que acaba en la portería contraria es celebrado con un Mazal Tov.
Desde Mem Guimel lanzamos un llamamiento, de mayor apoyo económico y moral a este equipo de deportistas Yehudím. Futbolistas que cada vez que pisan el terreno de juego portan orgulloso como estandarte la KIPÁ, demostrando este gran Kidush Hashem. Cada triunfo del equipo es un triunfo para toda la Kehilá, un triunfo para Am Israel. Debemos sentirnos orgullosos de este Equipo.
Según declaraciones de su Mister, “espera participar en los diferentes encuentros deportivos entre las Comunidades Israelitas de España”.
AUPA EL
C.D. “LICEO SEFARDÍ”
PLANTILLA DEL
C.D. “LICEO SEFARDÍ”
MISTER: Aaron Cohén
PORTEROS: Yehiel Chocrón, Yoel Levy, Jacob Bendahan.
JUGADORES:
Elias Cohén, Abraham Wahnón, Elías Chocrón, Salomón Keslasy, Jaime Benarroch, Miguel Benarroch, Abraham Benzaquén, Asher Amselem, David Benaim, Itzjak Chocrón.
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